Tipos de inflación

No es lo mismo un 2 % que un 200 %. Los economistas clasifican la inflación según su intensidad, su origen y su comportamiento. Esta es la escala completa, del nivel saludable al colapso monetario.

Según su intensidad

Inflación baja o reptante (0–3 %)

El rango que persiguen los bancos centrales de las economías avanzadas. Apenas se percibe en el día a día, permite ajustar precios relativos sin traumas y deja margen frente a la deflación. Es el estado "normal" de una economía sana.

Inflación moderada (3–10 %)

Empieza a notarse en la cesta de la compra y en las negociaciones salariales. El ahorro sin remunerar pierde valor de forma visible y los contratos comienzan a indexarse. Muchas economías emergentes conviven durante años con este nivel.

Inflación alta o galopante (10–50 % anual)

Los precios cambian con frecuencia, la moneda local pierde atractivo como depósito de valor y la gente se refugia en divisas fuertes o bienes reales. La planificación a largo plazo se vuelve casi imposible. Argentina ha pasado largos periodos en esta zona.

Hiperinflación (50 % mensual o más)

El criterio clásico de Phillip Cagan: precios que suben más del 50 % al mes. El dinero deja de cumplir sus funciones y la economía se dolariza o vuelve al trueque. Los casos de Alemania en 1923, Hungría en 1946 o Venezuela muestran el patrón. Más en la página sobre hiperinflación.

Según su origen

Por el mecanismo que la provoca, se habla de inflación de demanda, de costes, monetaria y de expectativas o inercial. Cada una tiene señales y remedios distintos: las desarrollamos en causas de la inflación.

Según su comportamiento

Regla práctica

Para saber en qué escalón está una economía no mires un mes aislado: mira la tasa interanual y su tendencia de al menos seis meses, y compárala con la subyacente. Un pico puntual por energía no es lo mismo que una inflación instalada.

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