Bancos centrales y el objetivo del 2 %

Un banco central emite la moneda, regula la liquidez del sistema financiero y fija los tipos de interés. Casi todos los del mundo desarrollado persiguen hoy el mismo número —una inflación del 2 % a medio plazo— y lo hacen desde una independencia formal frente al gobierno. Ninguna de las dos cosas es antigua.

Qué hace un banco central

Sus funciones habituales son cuatro: emitir la moneda de curso legal, ejecutar la política monetaria, actuar como prestamista de última instancia cuando un banco solvente se queda sin liquidez y —en muchos países— supervisar el sistema financiero. En la zona euro, el BCE comparte las tres primeras con los bancos centrales nacionales dentro del Eurosistema.

El mandato varía. El BCE tiene como objetivo primario la estabilidad de precios y solo puede apoyar las políticas económicas generales de la Unión sin perjuicio de ese objetivo. La Reserva Federal estadounidense tiene un doble mandato, establecido por ley en 1977: máximo empleo y precios estables. La diferencia no es solo retórica: condiciona cómo reacciona cada institución cuando ambos objetivos apuntan en direcciones opuestas, que es exactamente lo que ocurre en una estanflación.

Por qué 2 % y no cero

La cifra parece arbitraria y en cierto modo lo es —nació de una decisión práctica en Nueva Zelanda a finales de los ochenta, el primer país en adoptar un objetivo de inflación explícito, y se extendió por imitación—, pero hay cuatro razones sólidas para no aspirar a una inflación del 0 %:

"A medio plazo" es parte del objetivo

Ningún banco central serio promete un 2 % cada mes. El compromiso es de convergencia a medio plazo, y esa cláusula es deliberada: dado que la política monetaria tarda entre uno y dos años en surtir efecto, intentar corregir cada desviación mensual generaría más volatilidad de la que evitaría. El BCE, tras su revisión estratégica de 2021, definió además el objetivo como simétrico: quedarse por debajo del 2 % es tan indeseable como superarlo. La Reserva Federal adoptó en 2020 un enfoque de objetivo promedio flexible, que le permite tolerar temporalmente una inflación algo superior al 2 % tras un periodo por debajo.

La independencia y por qué existe

Un gobierno tiene incentivos permanentes para querer tipos bajos: abaratan su deuda, animan la economía y sientan bien en un año electoral. El problema, formalizado en los años setenta y ochenta como el de la inconsistencia temporal, es que si todo el mundo sabe que el gobierno cederá a esa tentación, incorpora inflación futura a sus decisiones de hoy. Resultado: más inflación sin más crecimiento.

La solución institucional fue sacar la decisión de manos del poder político y entregarla a un organismo con mandato legal, horizonte largo y gobernadores no removibles a voluntad. El modelo de referencia fue el Bundesbank alemán, cuya cultura de estabilidad tenía raíces históricas muy concretas —la hiperinflación de 1923— y que inspiró el diseño del BCE. La independencia se acompaña de tres cerrojos: prohibición de financiar directamente al Tesoro, objetivo cuantificado y público, y rendición de cuentas ante el parlamento.

La credibilidad como instrumento

Un banco central creíble consigue efectos con solo anunciar su intención, porque los agentes ajustan de inmediato sus expectativas. Uno que ha incumplido repetidamente necesita subidas de tipos mucho mayores para lograr el mismo resultado: es lo que se llama una ratio de sacrificio elevada. La credibilidad, en la práctica, es capital acumulado, y explica por qué los bancos centrales cuidan tanto su comunicación y por qué reaccionan con dureza a los primeros signos de desanclaje.

El contraejemplo son los bancos centrales sometidos a dominancia fiscal, obligados a financiar el déficit del gobierno con emisión. Ahí el objetivo de inflación es papel mojado, por muy bien redactado que esté el mandato: es la historia de fondo de Venezuela y de buena parte de la inflación crónica argentina.

Los principales

Banco centralÁmbitoObjetivo de inflación
BCEZona euro2 % simétrico a medio plazo (IPCA)
Reserva FederalEstados Unidos2 % promedio (PCE), con doble mandato
Banco de MéxicoMéxico3 % ± 1 punto
Banco de la RepúblicaColombia3 % ± 1 punto
Banco Central de ChileChile3 % en un horizonte de dos años
BCRPPerú2 % ± 1 punto

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